Respuesta a ti señora

Respuesta a ti señora

A una semana de cumplir mis 25 años una señora me escucha mi conversación telefónica en “X” establecimiento sobre mi trabajo, que para conocimiento de muchos o pocos, me dedico a la producción y actuación. Estaba conversando con una amiga sobre mi próxima producción teatral, donde sería, las opciones que tenía en mente para el concepto, el por qué lo más probable en esta ocasión no estaría actuando, etc. Al enganchar la llamada la señora se voltea y me hace el siguiente comentario: “con que usted es actor…”, yo sin reparo, sonrío y le contesto: “sí”. Ella sonríe y me dice: “bendito, pero cómo va a ser si yo nunca te he visto en televisión, además que eres llenito y por lo que veo tienes un problema ahí en el labio.” Una extraña sensación se apoderó de mi, incluso las piernas me temblaron por un instante… claro, el escuchar tremenda estupidez de una señora que por lo visto pudiese tener sus cincuenta y pico largo o sesenta y pico, tengo que confesar que me sorprendió.  Por mi parte lo poco que le pude contestar allí fue lo siguiente, ah, eso sí, lo hice con una sonrisa algo sarcástica: “bueno, pues la realidad es que no salgo en TV, pero sí hago varias producciones al año de teatro que de hecho hace un año, el físico es lo de menos hay papeles para todos. Btw, no tengo un ‘problema en el labio’ es la condición de labio leporino lo cuál veo no sabe cuál es.” En ese mismo instante la llamaron para que hiciera su pago, sin antes decirme de una caja a otra: “Suerte.” Y yo, al instante lo único que le pude regalar fue otra sonrisa.

Comparto esta experiencia, porque muchas veces decimos, y me incluyo, que”hablamos sin pensar”, lo cual en ocasiones lo pongo en duda. Hablamos queriendo siempre llevar un mensaje y si no es bien recibido nos excusamos diciendo “no pensé bien lo que dije”. Así como esa señora pueden pensar muchas otras/os. Ahora bien, ¿sabe qué? ella no sabía con quién estaba hablando, no sabe todo lo que he tenido que hacer, todo lo que me he preparado para poder llegar donde estoy hoy en día, no sabe todas las lágrimas, todas las noches sin dormir y todo el esfuerzo que se hace para vivir de lo que uno ama. No pretendo “alardear” ni que tomen pena, sino de realidades que personas como yo pasamos.

Nunca he estado en un programa de TV oficial, como muchos sabemos el poder llegar a la TV no necesariamente es porque tienes que tener  talento ni físico, que puede ser un “empujoncito” sí, pero la realidad es que puede ser como un porciento mínimo. La mayoría entra o están por “pala”, es una realidad, y no es malo reconocerlo y/o saberlo, así se trabaja mucho aquí en Puerto Rico, Miami, México, etc. Eso sí, no sé si saben que existe el teatro, que es un lugar maravilloso donde se presentan piezas geniales y con una calidad increíble. Sí, el teatro es un lugar como el cine, donde usted paga una taquilla, tienen butacas para sentarse, muchas salas con aires acondicionados bajo techos y disfruta de una pieza en 3D. Pues ahí es donde me he presentado al rededor de esta isla en varias salas teatrales como actor y productor.

El peso ni decir que hay diferentes estilos de cuerpos, que me siento feliz como estoy, que yo mismo bromeo con mi peso, pero así mismo me cuido con lo que pueda comer, beber… No soy de poner todo lo que como a diario, ni el ejercicio físico que puedo hacer, pero ya llevo un año realizando cambios para mi bienestar y calidad de vida, lo cual no tengo que explicarle a nadie, pero el cual exhorto a las personas que puedan hacer los cambios necesarios para que mejoren su alimentación y porque busquen opciones para que puedan hacer ejercicios en la comodidad de su hogar, con algún entrenador o en algún lugar especializado. En fin, en la actuación no es “vital” un cuerpo como el de William Levy, las presentaciones teatrales buscan poder representar “la vida misma” y por si no se habían dado cuenta en todas partes del mundo hay blanquitos, bajitos, altos, negritos, gorditos, delgados, etc… así, que sí hay oportunidades.

A usted señora, cuando se refirió a ese “problema en el labio” para su información nací con labio leporino bilateral con paladar endido lo cuál ha sido uno de los mayores retos. No conozco una vía fácil, incluso, para nacer me enredé con el cordón umbilical y para sorpresa de todos mis familiares llegué sin labio ni paladar. Ha sido un camino difícil, pero sabroso. Mi niñez me la pasaba una parte jugando y otra en algú hospital recuperándome de una cirugía, soñando con ser productor y actor cuando “fuera grande”. Así mismo es, cada vez que veía una telenovela decía que quería ser actor y productor, en aquel entonces no sabía qué era realmente ser productor, pero lo cierto es que me llamaba la atención y siempre decía que lo sería. Más de 15 operaciones, más de 100 visitas a terapistas del habla… pero más grande ha sido mi perseverancia, mis ganas de alcanzar mis sueños y el amor que me tengo.

Eso sí, tengo que agradecer grandemente la crianza que me brindó mi familia, fortaleciendo mi autoestima y amándome a mi mismo. Espero le haya aclarado un poco la mente a usted señora.

Bye,

Emma

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